Instagram y Facebook ponen la publicidad al alcance de cualquiera: un botón, una tarjeta y listo. Precisamente por eso es tan fácil gastar dinero sin conseguir nada. Estos son los seis errores que más vemos cuando un negocio llega a nosotros después de "probar con anuncios".
1. DARLE A "PROMOCIONAR" Y CRUZAR LOS DEDOS
El botón de promocionar una publicación es cómodo, pero limita mucho cómo segmentas, qué objetivo eliges y cómo mides. Sirve para dar un empujón puntual, no para construir una estrategia de captación.
2. UN PÚBLICO MAL DEFINIDO
Demasiado amplio, y le enseñas el anuncio a gente que nunca te va a comprar. Demasiado estrecho, y el anuncio se agota enseguida y se encarece. Definir bien a quién le hablas es la mitad del trabajo, y eso empieza en la estrategia, no en el gestor de anuncios.
3. CREATIVIDADES QUE NO ESTÁN HECHAS PARA SER ANUNCIO
Un anuncio compite con todo lo que hay en el feed. Si no engancha en los primeros segundos, si no se entiende sin sonido o si parece una foto cualquiera, la gente pasa de largo y pagas igual. La pieza creativa es lo que más influye en el resultado.
EL MEJOR PÚBLICO DEL MUNDO NO SALVA UN ANUNCIO QUE NADIE QUIERE MIRAR.
4. NO MEDIR (O MEDIR MAL)
Si no sabes cuántos mensajes, reservas o ventas vienen de cada campaña, no puedes saber si funciona. Hay que configurar la medición desde el principio, y hacerlo cumpliendo la normativa: en España, las cookies de medición publicitaria necesitan el consentimiento previo del visitante. Saltarse eso no es solo un riesgo legal, también ensucia los datos.
5. LLEVAR EL TRÁFICO A UN SITIO QUE NO CONVIERTE
De nada sirve un anuncio brillante si al hacer clic aterrizas en un perfil sin bio clara, sin destacadas o con la última publicación de hace meses, o en una web lenta y confusa. El anuncio abre la puerta; lo que hay detrás es lo que cierra la venta.
6. CAMBIARLO TODO CADA DOS DÍAS
Las campañas necesitan algo de tiempo y de datos para estabilizarse. Tocarlo todo a diario, o apagar a los tres días porque "no funciona", impide saber qué estaba fallando de verdad. Hay que darle margen y ajustar con criterio, no por impulso.
LA VENTAJA DE QUE TODO LO HAGA EL MISMO EQUIPO
En Glassy la publicidad no es un servicio suelto: está conectada con todo lo demás.
- Estrategia: sabemos a quién le hablas porque la hemos definido contigo.
- Creatividades propias: fotografía y vídeo producidos por nosotros, pensados desde el principio para funcionar como anuncio.
- Perfil preparado: la imagen y el contenido de tus redes están a la altura del anuncio que los trae.
- Seguimiento claro: qué se ha invertido, qué ha traído y qué cambiamos, explicado sin jerga.

